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La Chagra

Fotografía. http://www.redturs.org/

La primera vez que pisé una chagra en mi vida, en el resguardo Ticoya, ubicado al sur del trapecio amazónico, sobre el río Amazonas, o como dicen los habitantes locales: “donde se dibuja una colita de pescado en el mapa de Colombia”, yo no podía creer lo que mis pies pisaban, lo que mis ojos veían. Un sistema autosostenible de cultivo, distribución de la tierra y manejo del territorio cuyo principio se sustenta en el trabajo colectivo y respeto por los ciclos naturales de la tierra. En Colombia, donde tanta sangre ha corrido por la titulación de miles de hectáreas de tierra fértil en pocas manos, el sistema de la chagra apropiado por distintas culturas indígenas de la región amazónica se erige como un ejemplo significativo de un uso razonable, respetuoso y equitativo de la tierra.

La chagra se hace y se siembra según la capacidad que tenga cada familia de levantarla, cuidarla, mantenerla y dejarla en descanso. Mientras uno va caminando por la selva, sin ser oriundo de la región, desprevenidamente se va topando con varias chagras sin percatarse de ello a ojo de foráneo. Se encuentran los rastrojos que son los terrenos en descanso mostrando las señales de los cultivos recién apagados que saben leer y respetar las y los indígenas. Con esta lectura del territorio, de los rastros que dejan las hojas recién levantadas, los habitantes locales mantienen un código de respeto por el trabajo ajeno, reconociendo los límites de una chagra trabajada por otra familia que no sea la propia, en caso de lo cual, ese terreno y esa producción no se toca, a menos que se convoque una minga para meterle mano colectiva. No existen los alambres, las púas, las cercas, ni las puertas; en el resguardo indígena es literal que la tierra es de quien la trabaja. Nos cuenta don Jesús “Chucho” Silva, habitante de la comunidad de San Francisco en el resguardo Ticoya,  cómo se hace la división de la tierra para la selección de las chagras: “Tradicionalmente es dependiendo de mi capacidad, si yo tengo capacidad para sostener una chagra grandísima, si tengo la necesidad de coger más tierra para seguir aumentando mi cosecha y está en mi capacidad de cogerla, entonces hasta donde yo trabajo, eso los demás me deben respetar y la autoridad le certifica que eso es de la persona. Entonces que si alguien me toca yo voy y le digo al curaca, y le digo que aquel me está tocando las cosas que me pertenecen”.

El proceso de levantamiento y sostenimiento de la chagra conserva el principio de ubicar un terreno fértil que no esté siendo utilizado por ninguna otra familia, y al decir fértil nos referimos a una tierra que esté descansada lo suficiente como para volver a producir nuevamente, un periodo de descanso entre 10 y 15 años, cuando los árboles están grandes y dan la señal de aprobación para sembrar nuevamente.  Jesús Andrés Silva un joven habitante de la comunidad de San Francisco nos explica los pasos en el levantamiento de la chagra: “Al comienzo la chagra tiene un proceso muy práctico, lo primero es el deshierbamiento de todo lo que se ve por aquí,  todos los pastos, después se sigue con la tala de los árboles, como pueden ver este árbol aquí caído es de los más grandes que producen sombra al terreno para que la luz solar caiga directamente hacia las plantas para que puedan tener mayor captación del sol. El tercer paso vendría siendo el picamiento, que es despedazar los pedazos de árboles, porque eso también nos sirve como aporte de abono a nuestro terreno, porque con el tiempo ellos se degradan y forman abono orgánico. El cuarto paso vendría siendo lo que es sembrar las plantas, el plátano, la yuca, las cañas y todo lo que se dé aquí, al pasar un tiempo se da la primera cosecha, vuelve y se siembra la segunda y en cada cosecha se quitan los pastos y la última cosecha vendría siendo la tercera cosecha y después se deja lo que es el rastrojo que es que nosotros guardamos la tierra o la dejamos descansar  para que cuando nosotros volvamos ya tenga los mismo nutrientes.”

Crónica elaborada por María Carolina Martínez Rodriguez

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