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SABER POPULAR PARA LA PRODUCCIÓN AGRÍCOLA

¿Los campesinos de Nariño cómo han sorteado los desafíos de la producción agrícola? He aquí, una pequeña muestra de los conocimientos y prácticas diseñados por los campesinos y campesinas nariñenses para sacar adelante sus iniciativas productivas.

Nuestra visita a Nariño trajo consigo el aprendizaje de diversas estrategias que utilizan los campesinos y campesinas para sacar adelante sus cultivos, sus productos, sus cosechas. El saber popular ha jugado un papel fundamental en el mantenimiento de sistemas de producción agropecuario por muchos años, utilizando los recursos del saber ancestral que sus familias les han heredado por generaciones. Estos saberes, con sus tecnologías propias, sus comprensiones de los ciclos de la naturaleza, sus herramientas, sus diseños, sus recursos, son el resultado del ingenio de la práctica, son saberes que se validan de manera empírica, en la aplicación directa, en el día a día, en la finca, en la parcela, en el pequeño cultivo, con las vacas y las cosechas que salen de las propias manos. Con esta crónica queremos dar cuenta de este saber ancestral que es tan variado como numeroso, y tan prolífico como extenso en el territorio nacional. No es exclusivo de una región, ni es propiedad de un solo pueblo, cada comunidad a su ritmo y a su modo ha desarrollado estrategias, conocimientos y prácticas en el desarrollo de inventos, tecnologías, innovaciones para la producción agropecuaria.

Con estas voces de la región nariñense queremos dar tan solo un ejemplo de lo que ocurre en los campos colombianos, en todas las regiones, veamos las voces de campesinos y campesinas y de su saber popular:

Don Dimas Portilla, desde la vereda Girardot en Guaitarilla:

Esta agua no es estable y cuando llueve mucho sale del bordo un poco de agua. Entonces de ver eso cuando el verano estaba muy duro yo dije voy hacerme un reservorio a ver si puedo rejuntar el agua aquí. Y pues aún no está bien construido, por aquí le hice una salida, por ejemplo esa manguera es que no me ayuda para que llegue bien abajo, entonces yo digo si me ayudara el acalde y pusiera un manguera de dos pulgadas pa’ que salga uno 5m si quiera.
A cada surco le puse una llavecita, son 45 surcos, 45 llaves me tocó comprar, yo hice un diseño de todo los surcos y del sistema de riego, sin asesorarme de nadie, solamente yo pensándolos y pues son dos años que tengo este sistema y son 2 cosechas en el años porque sí me ha funcionado el sistema de riego.
Con el riego se me están dando las maticas de quinua y arveja para ensayar y ver con el tiempo si sí funciona. Vea así se va regando la tierrita en cada surco y empieza a remojarla y siempre uno con el tiempo ya sabe uno que con el sistema de riego puede montar cualquier cosita y sabe que sí sirve porque aquí lo que hace falta es agua, donde haya un poquito de agua yo sé que a todos nos sirve. Y yo estoy dispuesto a colaborar con cualquier persona.

Doña María del Carmen Piscal en el municipio de Túquerres, vereda La Jardinera, nos cuenta sobre las variedades de siembra en el maíz:

A ver empiezo por el maíz rojo, ese lo utilizamos para hacer mote. Este otro blanco lo utilizamos para hacer chicha porque tiene mayor cantidad de harina. Este amarillo lo utilizamos pa’ comer tierno en choclo porque es más dulce y tiene más sabor. Este negro lo utilizamos para el morocho, la sopa y para mote y bueno para infinidades de cosas… Para el cultivo del maíz recomienda que haya abono orgánico. No es tan difícil pa’ sembrarlo porque puede ser un llano, uno hace un hueco con una palita y le echa cuatro granitos y encima le echa una manotada de abono lombricultura, también orgánico de ganado.

Luego se lo deshierba con machete y luego se le arrima tierrita y no más, eso es todo lo que se hace y esperar a que este, cosechar y comer. Luego de cosechado estamos secando para poder guardar, porque él si se lo puede guardar hasta por 7 años o más pero desde que esté bien seco, para guardarlo.

Por último, doña María Leonor en el municipio de Túquerres:

Yo trabajo en colchones hace 45 años, sí y yo he vivido y sobrevivido con eso he sacado a mi hijos adelante y con eso ahorita por el tamo que no siembra el trigo está muy escaso y muy carísimo y no podemos comprar porque está muy costoso. El tamo lo sacamos del trigo pero está muy escaso y la escasez del trigo que ya no hay aquí en Nariño, entonces hay mucha gente aquí en los arrayanes que vivimos del colchón. Hay mujeres cabezas de familia y trabajan y hacen el colchón ahora ya lo estamos forrando y con eso nos sostenemos muchas familias. Utilizamos cabuya, utilizamos el tamo, utilizamos cabuya ahilada. Nosotros la compramos y en los mercados la hilamos y ahora lo estamos forrando, utilizando espuma y tela y a mano. (…)
De lo que yo me acuerdo es una tradición de unos 70 años pero de lo que yo empecé a trabajar de 17 años, a 62 años que tengo he trabajado y he tenido mis hijos y con eso he sacado adelante y he hecho mi casita y todo con eso. Y saqué préstamos del banco y con eso yo lo pagaba pero como antes era bien económico el tamo en cambio ahorita no.

Agradecemos a todos los participantes que nos abrieron las puertas de sus casas y que le permitieron a la profe Flor conocer un poco más de todo el saber que hay en nuestro país. Muchas gracias… Para que Colombia se enamore de la Ciencia, y la Ciencia se enamore de Colombia.